Siria: más de año y medio en guerra

Por: Valeria Ordóñez Ghio/ Foto: Agencia libanesa de noticias SANA

Las manifestaciones en la Siria no han cesado desde enero del 2011. La fotografía muestra una protesta en Barzeh, barrio de la capital Damasco.

La Guerra Civil Siria estalló en enero del 2011 como consecuencia de los resentimientos sociales y políticos del pueblo en contra del régimen impuesto por el Partido Baath (Partido Árabe del Renacimiento Socialista), que se ha mantenido como única autoridad desde 1963.

Como lo publicó el periódico Excéslior el jueves 13 de junio de 2013, especialistas designados por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), han registrado casi 93 mil muertes desde marzo del 2011 hasta finales de abril del presente año.

La Familia Assad

El último golpe de estado sirio estuvo a cargo de Hafez al-Assad, en 1970, quien después de derrocar al régimen anterior, se mantuvo en el poder durante 30 años,  prohibió la creación de partidos políticos de oposición, así como la participación de candidatos externos al Partido Baath. Tras su muerte en el año 2000, Siria ha sido gobernada por  su hijo, Bashar al-Assad y un grupo de políticos vinculados a la familia Assad, lo cual ha provocado que Siria sea objeto de señalamientos en materia de nepotismo.

La familia Assad forma parte de la minoritaria secta alawita, rama del Islam chiita—que adjudica la herencia del caifato a la casa de Alí, yerno de Mahoma— que conforma sólo el 12.6 por ciento de la población siria, pero posee control casi total del ejército y los Servicios de Seguridad de Siria; provocando descontento entre los musulmanes suníes, grupo mayoritario.

Inicio de la guerra

La fama de represores que se ha forjado la familia Assad, aunada con el conflicto racial chiita-sunita inició con protestas en contra del gobierno el 26 de enero del 2011, cuando en Al-Hasakan, el ciudadano Hasan Ali Aklen se bañó en gasolina y se prendió fuego, a modo de protesta, de la misma forma que lo había hecho Mohamed Bouazizi lo que desencadenó la Revolución de Túnez en diciembre del 2010. Al mes siguiente, los manifestantes difundieron a través de redes sociales llamados para realizar el conocido como “Día de la Ira”, donde exigían reformas gubernamentales y la anulación del estado de emergencia —régimen dictado por el gobierno en caso de perturbación del orden público en el cual se suspenden ciertos derechos de los ciudadanos, los más comunes relacionados con la libertad de asociación y de tránsito— en el que se encontraba el país desde 1963.

Las manifestaciones subieron de tono en marzo de 2011. El 15, en la ciudad de Deraa, opositores al gobierno prendieron fuego a los tribunales de la ciudad y a la sede del Partido Baath. A partir de ahí, las manifestaciones se hicieron más frecuentes, hasta convertirse en enfrentamientos con los cuerpos de seguridad que llegaron hasta Damasco, la capital siria.

El 25 de marzo, las protestas en Damasco, Der ez-Zor, Homs, Latakia y Raqqa fueron reprimidas fuertemente por parte de las Fuerzas de Seguridad, sin embargo el gobierno parecía dispuesto a hacer algunas concesiones con los manifestantes, pues al día siguiente, al-Assad anunció la liberación de 200 presos políticos y la iniciativa de dar fin al estado de emergencia.

Por otro lado, simpatizantes del mandatario sirio también se movilizaron. El 29 del mismo mes, miles de personas se manifestaron en la capital de Damasco, Homs y Alepo, mostrando su apoyo por el presidente, y al día siguiente, al-Assad dio un discurso donde culpaba a conspiradores extranjeros por el levantamiento popular y revocó la iniciativa del terminar con el estado de emergencia. Al término del discurso, una nueva manifestación salió hacia las calles de Latakia, donde nuevamente intervinieron de forma violenta los Servicios de Seguridad.

En abril de 2011, Moscú y Pekín produjeron el primer veto conjunto en el Consejo de Seguridad de la ONU, que impidió una condena general contra el régimen de al-Assad. El segundo veto se ejerció tan sólo cinco meses después, el 5 de octubre, en esta ocasión en contra de la imposición de sanciones al gobierno de Siria.

Hacia julio de 2011, desertores de las Fuerzas Armadas Sirias se organizaron en el Ejército Libre de Siria, dándose a conocer en un video donde su líder, el Coronel Riyad al-Assad, anunció que colaboraría con los manifestantes para derrocar el sistema y liberar a Siria de la dictadura de Bashar al-Assad.

Los movimientos no cesaron y después de un tercer veto por parte de Rusia y China en febrero de 2012, el presidente sirio decidió negociar con los manifestantes con el referéndum constitucional de Siria el 28 de febrero donde permitía la participación de partidos de oposición en las elecciones del 6 de mayo.

Los comicios que le sucedieron, dieron por amplia mayoría la victoria a Bashar al-Assad, lo que provocó un vuelco violento de las manifestaciones, donde la enfurecida población incendió varias sedes del partido Baath.

En abril  de 2012, por decisión del Consejo de Seguridad de la ONU y la Liga Árabe, se desplegó en el país la Misión de Supervisión de las Naciones Unidas en Siria, donde eligieron a Kofi Annan, ex secretario general de las Naciones Unidas, para anunciar un plan de paz de 6 puntos que comenzaría con un alto al fuego el 12 de abril, pero los tiroteos nunca cesaron.

¿Para cuándo la resolución?

 El enviado especial de la ONU para Siria, Lakdhar Brahimi advirtió en la Asamblea General del 30 de noviembre del 2012 que no existen intereses colectivos para terminar con la guerra civil.

“Tras 20 meses de enfrentamientos ninguna de las partes cede y no se percibe el fin del problema ni el precio a pagar por el pueblo sirio y el mundo entero”, alertó. “Un proceso político dirigido a la creación de una nueva Siria es la única opción”, puntualizó Brahimi.

Para esto, mencionó el establecimiento de un cuerpo de transición dentro del Grupo de Acción para Siria integrado por miembros del actual gobierno y representantes de la oposición, con el propósito de llevar a cabo el proceso político necesario para finalizar el conflicto.

Desde noviembre del año pasado hasta finales de abril del presente, las muertes se han incrementado de 43 mil a 93 mil, según informó la ACNUDH.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s