La “gran trascendencia” de Kim Kardashian

Por Valeria Ordóñez Ghio/Foto: masaruk.tv

kim-kardashian

Desde su salto a la fama en el 2007 hasta la fecha, Kim Kardashian ha sido objetivo de paparazzis y periodistas de nota rosa.

Al meterse a la sección de Espectáculos de un periódico digital, ya ni es sorprendente encontrarse con un promedio de cinco noticias diarias que traten acerca de la actriz y modelo Kim Kardashian y su vida familiar. Es sumamente triste y degradante que un caso tan superficial como el de la socialité tenga mayor difusión que acontecimientos relacionados, por ejemplo, con la guerra de Siria o la privatización de Pemex.

Kimberly Noel Kardashian nació privilegiada: hija del abogado Robert Kardashian y dotada de una belleza indiscutible. Sin embargo esas parecen ser las únicas fuentes de su fama. La despampanante mujer ha vivido a costa de su imagen y vida personal desde el 2007 con el reality show, protagonizado por su familia entera, Keeping Up with the Kardashians.

Posteriormente consiguió un par de papeles en series de televisión e incluso protagonizó una serie con su hermana Kourtney y lanzó una autobiografía con sus dos hermanas titulada Kardashian Konfidential. ¿De qué puede hablar esta autobiografía? De los escándalos amorosos y sexuales de las Kardashian.

En el 2004, a los 20 años se casó con el productor musical Damon Thomas para divorciarse cuatro años después y protagonizar un video pornográfico en el 2007. En el 2012 se dio a conocer su relación con el rapero Kayne West y, en diciembre del mismo año, se supo que Kim estaba embarazada.

El embarazo se convirtió en el objetivo de todos los medios de prensa rosa. “Kim Kardashian subió de peso”, “Kim Kardashian se vistió con lo que parece un mantel de cocina”. ¿En verdad es trascendente para el público en general informarse acerca de la ropa que usa una mujer que posiblemente nunca verá en persona? Por supuesto que no. Pero el ver a una mujer tan atractiva, mal vestida, con unos kilos de más parece fomentar el morbo de la gente, y este ha vendido desde el surgimiento de los medios masivos.

El sensacionalismo aumentó a la par del embarazo de Kim. Las intrigas sobre el sexo del infante, si la Kardashian se comería su propia placenta, si existe una escultura en chapa de oro que represente al bebé del rapero y la modelo.

El morbo de las personas define, en gran medida, la clase de contenidos que son publicados por los medios de comunicación, sin embargo no se debe de abusar del sensacionalismo. El público merece contenidos que aporten información útil. ¿Qué utilidad puede tener inmiscuir en la vida (no tan) privada de una mujer cuyo mayor talento parece ser sonreír a la cámara?

Las personas seguirán leyendo esta clase de notas en medida que sigan atiborrando la sección de Espectáculos de los periódicos. Puede dejarse a modo de reflexión a los lectores, pero sobre todo a los periodistas —tanto profesionales como en formación— ¿qué trascendencia se les otorga a “noticias” superficiales que llegan a violar la intimidad de una persona? Pero, sobre todo, ¿qué clase de contenidos se les ofrece a los lectores?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s