El gobierno de Maduro

nicolas-maduro-180513-g

Nicolás Maduro

Por: Alix Zetina / Foto: http://www.excelsior.com.mx

Para poder evaluar el gobierno de Nicolás Maduro hay que compararlo con el gobierno de Hugo Chávez, atendiendo a las crisis política y económica que han surgido en una transición que todavía no termina de darse por completo. Maduro no es Chávez.

Maduro no tiene la gobernabilidad, ni la fuerza ni el poder de acuerdo que tenía el presidente fallecido, lo cual es cierto. Chávez era un militar y Maduro un sindicalista. Esa diferencia, en este caso, puede resultar positiva. Un militar plantea la destrucción del adversario, el éxito resumido en la capacidad de anular al enemigo. Un sindicalista, sabe que su éxito siempre termina en  una negociación.

Luego de reconocer de alguna manera el origen de los problemas, las acciones que puede concretar el gobierno de Maduro son tímidas,  e ineficientes por una razón: no están dispuestos a pagar el costo político. Maduro no es tan popular como Chávez.  La popularidad de Chávez estaba más de 20 puntos por encima de los mejores números de Maduro, quien además heredó un país dividido, una crisis económica.

Si hay algo que no tiene Maduro es la capacidad de lograr que la población acepte retrasar gratificaciones. No puede tomar decisiones impopulares sin sacrificar parte de su capital político que no es demasiado. sabe que tiene que devaluar la moneda una vez más y de manera significativa. Sabe que debe hacerlo y pronto, así sea para algunos sectores. El control de cambio, tal como está concebido actualmente, no es viable ni sostenible.

Curiosamente, Maduro se ha atrevido a hacer dos cosas que Hugo Chávez siempre intentó evitar: tocar el tema de la corrupción y hablar de la inseguridad.  Chávez podía evadir el tema porque no recibía los costos políticos de la seguridad.

Maduro va contra diputados, el caso estrambótico contra Richard Mardo, las amenazas contra Leopoldo López, la supuesta lucha anti-corrupción que siempre termina tocando a Primero Justicia, incluso cuando quienes son sorprendidos pertenecen a filas oficialistas.  Necesitan actuar, meter presos a funcionarios en ejercicio, ser más agresivos, como lo están haciendo ahora.

Pese a la crisis severa y los múltiples problemas que enfrenta el nuevo gobierno, la oposición no logra fortalecerse y, aunque no se debilita, su conexión popular se enfría frente a la ausencia de nuevos temas que emocionen a las masas y estimulen las migraciones de soporte popular. Quizá una mezcla de lo que el gobierno hace para protegerse con lo que la oposición no hace para avanzar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s