El tema magisterial: Un problema sin resolver

Por: María José González/ Foto: mexico.cnn.com

 

maestros-mexico-2

Una lucha sin final

El 22 de mayo de 2006 comenzó una huelga del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) liderado por Enrique Rueda Pacheco en el centro de Oaxaca. El motivo principal del paro laboral fue la mala calidad de las escuelas oaxaqueñas y de la educación. Desde ese año, hasta la actualidad, las revueltas no han cesado y los problemas siguen sin resolverse para muchas personas.

El centro de Oaxaca fue el sitio protagonista de los primeros plantones.Según la nota publicada en terra.com.mx  había un promedio de 80. 000 maestros pidiendo mejor mantenimiento para las escuelas en zonas rurales y justicia en el Estado de Oaxaca hacía el gobierno estatal. El gobernador en funciones, Ulises Ruiz Ortiz, tomó medidas extremas y prohibió las manifestaciones en el centro de la ciudad con gases lacrimógenos y balas de goma. Muchos consideraron violenta esta decisión y el enojo fue creciendo.

La “violenta” reacción del Gobernador provocó un sentimiento de opresión a la libertad de expresión por parte de los maestros, otros estados de la República y otras organizaciones. Por esto, los maestros pidieron la dimisión de Ruíz Ortiz.

El movimiento comenzó a tomar fuerza y después de que muchas asociaciones y muchas personas apoyaran la idea, se formó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Fue construida en junio de 2006 y aparte de apoyar a los maestros, también acusaba al Gobernador de fraude electoral, malversación de fondos, entre otros.

La violencia se extendió por el Estado en todo el 2006 y el año siguiente. En septiembre de 2007 se publicó en Noticias Oaxaca Oaxaca una declaración de Dolores Villalobos Cuamatzi, coordinadora del Consejo Indígena Popular de Oaxaca, de la llegada del ejército a la comunidad indígena de Zapoteca de Talea de Castro, quejándose de tal hostigamiento.

Los simpatizantes de la APPO acusaban al Gobierno de violencia innecesaria. Aunque ellos participaron en marchas, tomas de oficinas de gobierno, y demás. Todo este “revoltijo” social, provocó caídas en el turismo, miedo en los habitantes y muchas muertes.

El problema sigue sin desaparecer y las personas han sufrido. Las manifestaciones han sido constantes y la violencia viene con ellas. En noviembre de 2006, se llevaron a cabo más paros y más luchas con la policía, que no han parado. Hoy en día las cosas se han calmado gracias a la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública, con el objetivo de detener la violencia y favorecer a los niños oaxaqueños.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s