De Quevedo: historia detrás de un árbol

miguel-angel-de-quevedo-joven-1888-coleccion-particular

Por: Carlos Espinosa

Para los habitantes de la Ciudad de México nos resulta cotidiano mencionar el nombre de Miguel Ángel de Quevedo, siempre en referencia a la famosa avenida en la capital; sin embargo, se cuentan con los dedos de una mano a quienes tienen conocimiento sobre su vida y por qué es tan reconocido. Este 27 de septiembre se cumplieron nada más y nada menos que 154 años del nacimiento de “El apóstol del árbol” y es por eso que hay que recordar los pasos de una gran vida.

Dentro de sus logros más resonantes, encontramos: la donación de una buena parte del antiguo Rancho Panzacola para dar origen a lo que hoy son los Viveros de Coyoacán; la consecución del Desierto de los Leones como parque nacional; la fundación de la Sociedad Forestal Mexicana, y la aprobación de la ley forestal, la cual ha servido como arquetipo para las leyes subsecuentes.

Varios fueron los presidentes que observaron en primera fila la labor de un hombre dedicado: Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza y Lázaro Cárdenas, por mencionar a algunos. Este último siempre expresó el deseo de contar con De Quevedo en su esquema gubernamental; no obstante, siempre recibió un “soy ingeniero, no político” como respuesta.

Los representantes del gobierno mexicano no dudaban ni un segundo en escuchar las ideas respecto al cuidado del medio ambiente que proponía Miguel Ángel. A fin de cuenta, todos buscaban hacer de México una nación imponente en cada ámbito posible.

Transcurría el año de 1887 cuando un joven ingeniero civil atravesaba el Océano Atlántico con boleto de regreso a su país natal. Inspirado por la belleza, no solo arquitectónica, también natural, de la clásica Francia, De Quevedo llegaba al Valle de México con el objetivo de plasmar el arte galo en los paisajes capitalinos. Nunca imaginó la trascendencia de su obra.

No cabe duda del impacto que tuvo cada una de las acciones del proclamado “apóstol del árbol”. Este seudónimo explica el porqué del símbolo de la estación del metro nombrado en su honor. Quizá su labor parezca simple por tratarse del cuidado del medio ambiente, pero no lo es. De Quevedo le dio un nuevo aire a México.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s